1:54 y The Wound (Inxeba), Canadá 2016 y Sudáfrica 2017

El 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó de la lista de enfermedades mentales la homosexualidad, fecha por la que desde 2005, gracias a Louis-Georges Tin, se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.Aunque parezca mentira, aún hoy en día unos 70 países en el mundo criminalizan la homosexualidad y la condenan con penas de prisión o, en algunas repúblicas, con la pena de muerte. El cine más comprometido no ha cerrado los ojos ante esta situación y dos recientes producciones, a ambos extremos del mundo, han abordado el tema con inteligencia y mucha valentía.Yan England, actor, productor y presentador de Quebec, logra una intensa ópera prima como director. 1:54, título del film, es la marca que el joven estudiante Tim tiene que batir para conseguir clasificarse en unas pruebas nacionales de atletismo. Con el resplandeciente actor que Xavier Dolan lanzó a la fama, Antoine-Olivier Pilon, la historia muestra el acoso (y derribo) de sus compañeros de clase ante la atracción que siente (y que le cuesta tanto asumir en público) por un amigo suyo. Con el añadido de la presencia de Sophie Nélisse, una joven actriz fascinante.Si en el caso de 1:54 la homofobia venía desde fuera, en The Wound, sublime película sudafricana, el rechazo y la violencia estalla también desde dentro. Situación peor aún todavía, si cabe, más difícil de asimilar y comprender. The Wound es hipnótica y brillante, y uno de los momentos más fuertes del año cinéfilo.The Wound hace referencia al rito de iniciación africano, el ukwaluka, en el que unos jóvenes del grupo étnico Xhosa se aíslan dos veces al año en el campo para ser circuncidados y convertirse en hombres adultos. Durante unas semanas, cada joven cuenta con el consejo y ayuda de un hombre adulto, los Khankathas, qeu hacen oficio de padrinos.Todo un universo oculto y alejado de cualquier comentario que Nelson Mandela aludió en su autobiografía y que la segunda mano de este excepcional guión, Thando Mgqolozana, ya había tratado en su primera novela, A Man Who is Not a Man.       Una rito más que controvertido, un espacio confinado frente a la inmensidad de la montaña, unos ojos que no tiene otra cosa que hacer que vigilar y observar lo que ocurre alrededor, una tensión que sube como la espuma y, como fondo, una intensa pasión entre sexual y amorosa. Todo un programa que su director, John Trengove, coordina, mezcla y ordena con talento e intensidad.La primera sorpresa es que dos de los padrinos de este ritual se encuentran cada año en esta ceremonia, amantes ocasionales pero desde hace muchos años, uno de ellos vive soltero pero el otro, derroche de masculinidad y testosterona en público, sigue casado, ocultando sus deseos frente a una de las sociedades más homofóbicas del continente africano.Esta señala primera sorpresa pero habrá más, mucha más, en este film de estos “iniciados” que sobresale del resto de la producción anual por su sinceridad, distancia e intensidad de su mirada hacia un rito que, si inicialmente estaba previsto para firmar e integrar en la sociedad a los jóvenes, no deja de desplegar una actitud que rechaza todo lo que no cuadre dentro de una heterosexualidad normativa. Un comportamiento que pasa factura y que cada 17 de mayo todos/as contribuir a que desaparezca.

Solo el fin del mundo (Juste la fin du monde), Canadá 2016

Volver para comunicar que no habrá posibilidad de regreso alguno. Ir por última vez para desaparecer para siempre. Escuchar para no hablar. Decir para no contar. Esperar el momento oportuno para que la noticia que cause aún más daño colateral. Aunque el más doloroso, no sea lo que no se consigue expresar, sino la ausencia injustificada, impuesta a los demás, en legítima defensa y salvador egoísmo.slfm2Regresar no es lo enfrentarse a lo que se ha dejado atrás. Volver es constatar que lo antiguo sigue allí, inmóvil, al acecho como una hambrienta bestia deseando devorar nuestro presente. Porque lo que de verdad cuesta asimilar es que no hemos permitido construir juntos un pasado, creando un inmenso agujero negro en la que no se han vivido nuevos momentos para compartir en un futuro.slfm7No hay posibilidad de establecer cimientos sobre el vacío. Los pilares de la ausencia no son susceptibles de sustentar un presente individual frente a un pasado de fuga. No habrá más domingos en familia. Todo será un lunes infinito, con el calor sofocante de una culpabilidad, que llega tarde porque nunca hemos facilitado las horas del tren del, esperado pero deseado, reencuentro. La adaptación de la obra de teatro del grandísimo dramaturgo, Jean-Luc Lagarce, era un bombón demasiado jugoso para otro genio, del cine actual en este caso, como Xavier Dolan. slfm5Imposible que el cineasta no se identificase con un autor que, con poco más de veinte años, revolucionaba la escena teatral europea (de hecho, unos de los recortes de artículos que aparecen en la pared de su hermana comentan su éxito a los 27 años, guiño y espinita que Xavier Dolan jamás se quitará, al no haber sido el cineasta más joven premiado con la Palma del festival de Cannes).slfm9El resultado sobrepasa todo lo esperado (una obra mítica y maravillosa era también una bomba en manos de Xavier Dolan). Una auténtica joya de tensión, sobreentendidos, rencillas y amores en el reencuentro del protagonista con su familia, tras una larga ausencia, para anunciar su próxima muerte (intención que se conoce desde los cinco primeros minutos de la película). Y la primicia del poster en español que desvelamos ayer mismo en el 70 aniversario de Fotogramas.slfm8Una película que no hay que ver una sola vez sino cinco. Una por cada protagonista de la historia. Un plantel de actores, como raramente se ha visto en la gran pantalla. Evidentemente, la primera vez que la ci, presentí que iba a centrar la mirada en el protagonista, Gaspard Ulliel. Pues no, Marion Cotillard me hipnotizó desde su primer balbuceo. Una de las mejores actrices actuales que, con su papel de insignificante cuñada, ha alcanzado la perfección interpretativa. Lo mejor de ella que debería disfrutarse en versión original. Sin olvidar, el resto del impresionante reparto (Léa Seydoux, la infinita Nathalie Baye y el tenebroso, falso duro, Vincent Cassel).slfm1Podríamos hablar de Solo el fin del mundo todo un día e infinitas noches. El estilo particular y refinado que evoluciona, firme y magistral, una adaptación de teatro que integra elementos perfectamente cinematográficos (ese poético reloj de cucú), una puesta en escena pop agridulce, una serenidad en los movimientos de cámara y un nuevo ángulo para rodar los famosos “cuellos” de Dolanslfm6Pero al fin y al cabo, lo más interesante es entrar en el juego del cineasta y descubrir, qué parte tenemos cada espectador de cada uno de los personajes. No es una historia más de madres del director. Es lo último de Xavier Dolan, madre y padre, del nuevo y mejor, cine actual.

The Amina Profile, Canadá 2015

En todo festival, muestra o encuentro de cine siempre sobresale una película. Inexplicablemente un tema que se impone por su actualidad, una estética inesperada, unos actores especialmente inspirados… el secreto del éxito para esta receta cinéfila sigue sin desvelarse desde hace 120 años. En esta potente edición del festival de Zinegoak, personalmente, creo que The Amina Profile reúne el conjunto de elementos para conquistar a todo el público.Amina1En primer lugar por su pertenencia al campo del documental que, por fin, ha conquistado un estatus de igualdad frente a la ficción, gracias a los primeros pasos del festival de Cannes, incluyendo en su sección oficial en 2002, Bowling for Columbine, de Michael Moore, y la reciente consagración del género en Berlín, con dos en su sección principal, y premiando con el Oso de Oro, como mejor largometraje sin distinción, al italiano Gianfranco Rosi por su inmenso documental, Fuocoammare. Hasta en el cine la cuestión de género ha logrado romper esquemas.Amina3The Amina Profile se convirtió en una de las sensaciones entre el público del Festival de Sundance 2015. Todo empieza por una historia de amor, sin fronteras, sin presencia, virtual. En plena revolución siria, una intrépida joven lanza un llamativo blog, A gay girl in Damascus. Amina Arraf también ha encontrado su media naranja en internet, la realizadora canadiense de este documental y protagonista, Sophie Deraspe.Amina5Los días pasan, las conversaciones virtuales se encadenan día y noche, la pasión devora las entrañas de las dos chicas, sometidas a una distancia inseparable que ni siquiera puede ocultar el ruido de las bombas. Muchas palabras, imágenes pero ninguna voz, el teléfono de Amina está pinchado. Bienvenidos al amor en los tiempos del cloud.Amina6Sophie desea visitar a Amina y empieza a prepararlo todo pero, cuando se acerca la fecha, lo peor que se podía imaginar sucede. Amina es secuestrada en plena calle y desaparece, supuestamente, a manos de las autoridades sirias que ya no soportan su visión crítica, publicada en su blog, sobre la revolución árabe.Amina7Aunque parezca que acabo de destripar la película, tranquilos/as, ni siquiera son los 10 primeros minutos porque es, a partir de ahí, que comienza una aventura digna de las mejores series de suspense. En resumen, el documental que a Hitchcock le hubiese gustado rodar.Amina8La realizadora Sophie Deraspe mezcla documental con imágenes de ficción que dan a su trabajo una textura apasionante. The Amina Profile no puede ser más interesante por sus temáticas múltiples, las nuevas relaciones creadas a partir de las redes sociales y, la más importante… que no comentaré para no desvelar la intriga central de la película.Amina2Tras sus dos primeras películas, la cineasta en estos momentos está preparando el lanzamiento de su tercera ficción Les loups (Los lobos), mientras tanto, a disfrutar de esta joyita del imprescindible festival Zinegoak.

Chorus, Canadá 2015

El tiempo se ha inmovilizado desde hace 10 años. Él se ha escapado a México, huyendo de todos los recuerdos que saltaban a su mirada, en cada rincón de su ciudad de origen. Ella, sin embargo, se ha quedado porque no podría haber soportado otra separación más. Irse hubiese significa abandonar lo poco que aún les unía a los tres, esos momentos vividos, esas sensaciones de armonía que el tiempo está consiguiendo borrar.Cho5Pero si los años no han logrado el olvido, el presente tampoco anuncia la cicatrización del dolor. Un detenido recurrente confiesa sus crímenes pasados y reabre la herida que nunca llegó a curarse. Su descripción de los hechos ocurridos, hace una década, es glaciar: un niño solitario, un terreno de béisbol, una invitación a que se suba a su coche y su desaparición para siempre.Cho2El cineasta canadiense, François Delisle, ha logrado finalizar la historia que le rondaba en la cabeza desde hace años. Chorus (Coro) es una de las más potentes historias dramáticas del cine más allá del norte americano que, pese a su horrible historia, no cae en ningún momento en el melodrama gratuito.Cho3La pareja protagonista, Sébastien Ricard y Fanny Mallette, dos inmensos talentos del cine francófono canadiense parecen tallados para interpretar este matrimonio desgarrado por la inexplicable desaparición de su hijo hace una década. A la que se añade la fabulosa Geneviève Bujold, un icono del país que interpreta a la abuela.Cho1Con su contenida puesta en escena y un impresionante en blanco y negro, inspirado en la obra del fotógrafo americano Mark Steinmetz, el cineasta nos cautiva con esta melancólica narración, brillantemente estructurada entre México y Canadá, con intensos momentos como el protagonista arrastrado las olas, o el excepcional concierto de Suuns (por cierto, un grupo musical muy, muy recomendable).Cho6Tras visitar las vías de escape de cada uno de los protagonistas, relaciones sin ningún pasado y menos futuro, para él, y el coro de intérpretes de viejas melodías medievales, para ella, se produce el necesario rencuentro para finalizar esta impresionante historia.Cho4Una importante película que se adentra con sutilidad, tacto y mucha sensibilidad en terrenos tan minados como los meandros del olvido, el sentimiento de culpabilidad, la necesidad de superar lo inimaginable y el difícil trabajo personal del duelo de un ser querido. Impactante y bella. El cine canadiense vuelve a elevar el listón.

The Price We Pay, Canadá 2014, y Citizenfour, EE.UU. 2014

El cine se ha convertido en el mejor y más sincero escaparte de lo que el resto de los medios de comunicación olvidan, edulcoran o, en el peor de los casos, evitan directamente. Estos dos documentales son la prueba más evidente de que para conocer la verdad, o al menos una buena de ella, lo mejor es adentrarse en las salas oscuras de la gran pantalla.PW0Con The Price We Pay (El precio a pagar) se vive la misma intensa experiencia que con el mítico, ya convertido en clásico, Inside Job. Según avanza el documental de Harold Crooks la sangre empieza a hervir, el humor se transforma en bilis y la sensación de sufrir el mayor fraude de la historia de la humanidad, si bien ya lo suponíamos, con él lo confirmamos con total seguridad.PW1Hoy en día se calcula que entre el 10 y el 15% del patrimonio mundial se encuentra tranquilamente instalado en paraísos fiscales. La mayoría de las multinacionales conciben complejos montajes jurídicos para situar su domicilio fiscal, por ejemplo en Luxemburgo, y evitar así pagar impuestos, sin que duden en utilizar los servicios públicos nacionales para vender sus productos (autopistas, correos…).PW2Todo un sistema perfectamente estudiado, y puesto en marcha a partir de los años 80 (momento en que se dispara la desigualdad social, hasta llegar, hoy en día, al mismo nivel que en 1913), aberrante situación que ha creado un derrumbamiento deliberado de las funciones y objetivos del Estado de Bienestar para convertirlo en un simulacro de Estado competitivo.PW5El documental es más apasionante que cualquier thriller que esté en cartelera, las revelaciones de una tal magnitud que hace removerse a los espectadores en sus asientos (el ignominioso papel de la City londinense en la economía internacional) y de una inteligencia, actualidad y lucidez que debería ser proyectado en colegios, institutos, universidades y en la televisión en horario de máxima audiencia.CF7Este documental (que debería haberse titulado en plan Cecil B. DeMille, El mayor atraco de la historia, y aún se quedaría corto) parte del magnífico estudio de Brigitte Alepin, La Crise fiscale qui vient (2010), y en él intervienen prácticamente todos los que tienen algo que decir sobre el tema (bárbaro Thomas Piketty, tanto como su obra, Le capital au XXIe siècle).CF5Un trabajo necesario, vital e imprescindible que debería estrenarse de inmediato. Tan rápido como la duración de una acción en una cartera de inversiones actual… 22 segundos es lo que dura de media una acción en las Bolsas internacionales. ¿Eso no se llama pura y simple especulación?CF4Citizenfour sorprende menos, por ser de notoria publicidad el protagonista de su historia, Edward Snowden, del que próximamente Oliver Stone rodará un biopic encarnado por el actor Joseph Gordon-Levitt.CF3Laura Poitras, la realizadora  y ganadora del Oscar 2015 en su categoría, cierra con este documental su  trilogía sobre América tras los atentados del 11 de septiembre. Y la borda con un trabajo que ya la habría gustado escribir a Eric Ambler, John Le Carré, Ian Fleming, Frederick Forsyth o Graham Greene.CF1Una periodista, incluida en la lista gubernamental americana de personas para vigilar de cerca, recibe unos mensajes codificados de un tal Ciudadano 4. Tras diversas peripecias, al final se dan cita en un hotel de Hong Kong y allí descubre a Edward Snowden, ingeniero informático que levantó a los cuatro vientos, el escándalo de la vigilancia organizada por parte del gobierno de todos los ciudadanos, gracias a los nuevos útiles de internet: correos, llamadas, pagos… sin autorización judicial en la más libre impunidad contra el derecho de la intimidad.CF2Un documental que tiene todos los elementos de una película de espionaje. La dosis justa de revelaciones y un reparto de lujo, Glenn Greenwald y Ewen MacAskill, los dos periodistas de The Guardian que revelaron esta oscura trama. Países lejanos para evitar la extradición, sirenas inoportunas, llamadas imprevistas, pasaportes inválidos… y un protagonista extremadamente inteligente y con un punto (o en todo caso, la impresión personal causada) oscuro y teatral, que no resta un ápice a su valentía y coraje. CF6Dos documentales, que si hubiesen sido ficciones, muchos habrían calificado sus guiones de exagerados. Pues no, para bien o para mal, nuestra realidad actual supera con creces la más absurda e inmoral ficción.

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