La chica dormida (Girl Asleep) y Paris pieds nus, Australia y Francia 2016

El buslesco no ha abandonado las pantallas de las salas de cine desde la creación del séptimo arte. Desde los grandes clásicos del cine silente (Charles Chaplin, Buster Keaton y Harold Lloyd) hasta las nuevas formas más estilizadas actuales como la del gran Wes Anderson, el género no ha dejado de renovarse y encontrar un público fiel a los buenos sentimientos, el humor blanco, los diálogos descabellados y las situaciones surrealistas.Rosemary Myers, que viene del mundo del teatro, presenta una ópera prima que ha conquistado los festivales internacionales. Como la mayoría de las primeras películas, La chica dormida, plasma en pantalla el transito de la adolescencia a la edad adulta con un grado de ingenuidad y, al mismo tiempo, de ingenio arrebatador.Situada en plena década de los setenta en Australia, el momento de la liberación de la mujer en ese país, la cineasta describe el mundo de la asolescencia con un encanto y un humor desbordante. Planos meticulosamente meditados, un casting sin el menor fallo y una energía contagiosa.Los padres de la protagonista deciden organizarle un cumpleaños por sus 15 años, invitando a todos sus compañeros del colegio. Lo que a esa edad, y sobre todo con la timidez de la adolescente, se convierte en una verdadera pesadilla. El golpe maestro de esta talentosa directora en incluir en la segunda parte de film, un universo parelelo (que se desarrolla en el jardín de su casa), donde la joven descubrirá (de manera alegórica) lo que le espera en la edad adulta y los pasos para superar su adolescencia. Un excelente y brillante debut. Un bombón pop en imágenes.Por su parte, Fiona Gordon y Dominique Abel, auqnue también provienen del teatro, llevan 25 años trabajando este género, ya sea en espectáculos y cine. Paris pieds nus es su cuarto largometraje y la presencia de Emmanuelle Riva es su último papel en el cine, añade un plus a esta tierna película.La protagonista, bibliotecaria canadiense, recibe uan carta de sus tía parisina pidiéndole ayuda porque la quieren recluir en una casa de jubilados. Su sobrina se lanza de inmediato a su socorro con un resultado, no muy positivo, pero en todo caso, desternillante.Pérdida del equipaje, desaparición de su tía, encuentro con un vagabundo (la perfecta encarnación de lo que hubiese filmado hoy en día Chaplin) y un París omnipresente y magníficamente filmado. La última escena con la grandísima Emmanuelle Riva, mirando al cielo, desde lo más alto de la torre Eiffel, toma un diferente y emotivo significado tras su reciente desaparición. Dos joyitas actuales del gran arte burlesco.

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Tanna, Vanuatu 2016

Difícil conocer la cinematografía íntegra de un país, salvo en este caso. La República de Vanuatu, archipiélago a casi 2000 kilómetros de Australia, se creó en 1980, tras el movimiento independentista que se originó en la década anterior. Y el comienzo de esta nueva cinematografía no puede ser más esperanzador.tanna4Bentley Dean y Martin Butler, dos australianos con casi una década de documentales a sus espaldas y casi siempre la misma obsesión (la difícil convivencia de las tribus aborígenes con el mundo contemporáneo), descubrieron la paradisiaca isla de Tanna (que da título al film) a principios del nuevo siglo. Años más tarde deciden lanzarse a la ficción y la isla vuelve a su memoria.tanna2Una historia, tan antigua como el mundo, en lo que podría ser el paraíso terrenal: una pareja de enamorados de una tribu ancestral decide romper el compromiso de matrimonio de la joven con el guerrero de otra tribu, que aportará paz y armonía a su comunidad, y luchar contra las normas arcaicas que reinan aún hoy por encima de los sentimientos personales.tanna3Una película que, desde el mito literario, de Romeo y Julieta, recuerda a la sublime Tabú, de F.W. Murnau, y tiene un toque muy Jean Rouch, pero que desprende una inmensa fuerza (tan desatada como los elementos naturales de la isla, ese magnífico volcán) y presenta una verdadera originalidad.tanna5Son los protagonistas de la película los que se imponen desde el primer momento. Totalmente creíbles, sinceros ante la cámara, inmersos de lleno en sus papeles, con una naturalidad cautivadora y una presencia real. Tan real como que todos son los verdaderos miembros de una tribu de Yakel de la isla Tanna, que se han prestado a este desafío, basándose sólo en la confianza depositada en los directores. Unos intérpretes que nunca habían asistido a la proyección de un film.tanna6Tanna tiene la fuerza de una historia muy bien contada y de unos magníficos personajes que no necesitan interpretar nada, puesto que están reviviendo lo que han sufrido en sus propias carnes. Verla  es como volver a descubrir la espectacularidad del primer cine, que desvelaba ante los atónitos ojos de unos espectadores, aún vírgenes visualmente, nuevos mundos, culturas y lugares de los que nunca antes habían oído hablar.tanna1Tanna representa a Australia en los Oscar de este año, como mejor película en habla extranjera, el juego de coproducciones se lo permite (lo que promete, de ser seleccionada entre las finalistas -lo que no sería nada de extrañar- una alfombra roja con taparrabos y nada de tacones altos). Tanna es realmente de Vanuatu: rodada en su tierra, contando sus historias, interpretada por sus habitantes y, sobre todo, considerada por sus intérpretes como su propia película (como les confirmaron a los directores de Tanna cuando la vieron terminada).

Partisan, Australia 2014

Absolutamente fascinante de principio a fin, el debut del joven director australiano, Ariel Kleiman, deja boquiabiertos a los espectadores por su meditado sentido de la puesta en escena, su facilidad para crear ambientes angustiantes y una sabia y comedida dirección de actores. Sin duda alguna, la ópera prima más alucinante de esta temporada, que ya ha recogido su primer premio, mejor fotografía en la última edición del festival de Sundance.Par0La generosidad del director, co-guionista de esta peculiar fábula junto a Sarah Cyngler, permite al espectador, primero, maravillarse ante la intriga de la situación, y más tarde, sorprenderse por la reconstrucción de la historia que se desarrolla ante su mirada. Un film repleto de suspense, intriga y hallazgos visuales dignos de mención.Par1Como ese inicio, uno de los mejores del año, en que un hombre arrastra un poste de electricidad por un terreno vago y desierto que, por su composición estética, recuerda a un Jesús arrastrando su cruz. ¿Será una representación del Mesías o uno de los ladrones que le acompañaron al calvario?Par2Dos minutos después encontramos a ese mismo hombre, Vincent Cassel, que interpreta a uno de los protagonistas, en la habitación de una mujer que acaba de dar a luz. Y en la siguiente escena, escondido tras una extraña entrada, descubrimos un antiguo edificio, en el que varias mujeres, muchos niños y el actor protagonista conviven en armonía, como una gran familia. ¿Qué significa ese espacio, qué relaciones se establecen entre sus componentes, por qué esa sensación de vivir escondidos?Par3La respuesta llegará muy pronto, pero no será la última sorpresa de esta fascinante situación. El otro protagonista de la historia, encarnando uno de los hijos de Vincent Cassel, es el impresionante jovencísimo actor Jeremy Chabriel. Niño, rozando la adolescencia, que observa, admira y no pone en duda nada de lo que su padre le manda. Pero llega un momento en que el joven empieza a plantearse ciertas preguntas y decide tomar sus propias decisiones.    Par4Un momento de puro placer que debería recibirse sabiendo lo mínimo posible de su contenido (por eso no añado absolutamente nada más). Una hipnótica situación, magistralmente rodada, que confirma la fuerza de los nuevos cineastas australianos, para mezclar suspense, retrato social y drama psicológico, con un especial cuidado en su estética. La fotografía merecía, sin lugar a dudas, el premio que se llevó en Sundance. Su director, Ariel Kleiman, es uno de los nuevos nombres que habrá que recordar este año y seguir muy de cerca.

52 Martes (52 Tuesdays), Australia 2014

Una película, que ha conseguido pasearse a través de decenas de festivales de medio mundo (de Australia a Berlín), constituye otro aliciente más, para descubrir este sensible y refrescante fresco. Pero, además, por osar y lanzarse a tratar uno de los temas menos abordados en la cinematografía actual: la transición de mujer a hombre (FtoM).521La lucidez y el mimo por el detalle que ha conseguido su directora, Sophie Hyde, se debe a que, como en la realidad y en la película de Boyhood, el rodaje se ha realizado al mismo tiempo que la transición (¿ficticia o real? el espectador decidirá) de este actor no profesional, Del Hebert-Jane, durante los 52 martes al que se alude el título.522Lo que ya podría haber sido una excelente idea para un documental, en 52 Martes, sirve de base para una apasionante ficción que mezcla dos historias paralelas. El proceso de cambio de sexo de la madre y el despertar sexual de su hija de 16 años, absolutamente sublime, Tilda Cobham-Hervey (no me extrañaría que se dedicase al cine, ¡qué presencia!). 523Huyendo de cualquier tono trágico, madre e hija deciden que la adolescente se irá a vivir a casa de su padre durante el proceso, pero destinarán todos los martes unas horas para verse ellas solas, desde las cuatro a las diez de la noche, para seguir compartiendo su vida.525Para narrar esta apasionante historia, la directora ha escogido tres tipos de imágenes. De archivo, ilustrando lo que ocurrió en el mundo durante esas 52 semanas, las de las dos protagonistas que graban con sus cámaras sus experiencias, sentimientos y el avance de la transición y las tradicionales de una película de ficción. Una sabia mezcla que funciona a la perfección en todo momento.524Aparte de unas interpretaciones sobresalientes, una apasionante historia y un montaje dinámico que no deja ni un minuto en punto muerto, quizás, lo más relevante de esta excelente producción sea la naturalidad y sinceridad del retrato de sus protagonistas.526Al final, si la adolescente busca nuevas experiencias y descubre la sexualidad con otra pareja de adolescentes, la madre intenta hacer lo mismo con la suya, afirmar un sentimiento y luchar por lo que le hará feliz. Un mensaje tan sereno, como inhabitual en los tiempos actuales, y otro sorprendente descubrimiento de la nueva cinematografía australiana que cada día revela más sorpresas.

The Babadook, Australia 2013

Una excelente manera de hacerse un hueco, en el difícil, oscuro e imprevisible negocio del cine, es realizar un buen cortometraje, que abra la vía para los proyectos que llegan potencialmente a un mayor público, los largometrajes de ficción.
BabaEn un coto tan cerrado a las mujeres como es el género de terror, la australiana Jennifer Kent ha conseguido lo muchas deseaban y pocas obtenían, realizar una película, próxima del retorcido universo de Roman Polanski, y que además la seleccionen en el festival de Sundance.
baba2 La inteligente cineasta rodó en 2005 un sabroso cortometraje de unos 10 minutos, Monster (fácilmente localizable en internet), que retomando la pesadilla anglosajona, por excelencia, el monstruo derivado de los sueños infantiles que se instala en la casa familiar, le daba una sutil, irónica y talentosa vuelta de tuerca.
Baba6Casi 10 años después, Jennifer Kent adapta su cortometraje a la larga duración y se inscribe en la lista de las personalidades prometedoras de los próximos años. Renovar un género tan codificado, como el de terror psicológico, la casa encantada y el monstruo en la bodega, es casi imposible pero con asumida elegancia en una dirección de actrices impecables (la protagonista Essie Davis es absolutamente hipnótica y un maravilloso descubrimiento), un meticuloso cuidado de la estética y cromatismo del film y una tensión perfectamente milimetrada, ha conseguido una excelente ópera prima que no suene a repetición o copia.
Baba3Y si a este excelente conjunto le añadimos un niño que, sólo con su presencia ya te da un mal rollo de aquí te espero, Noah Wiseman (el actor que William Friedkin hubiese adoptado como hermanito de la niña de El exorcista), tenemos lo que promete convertirse en la sensación del terror psicológico, alejado de vísceras, y perfectamente equilibrado para los cualquier género de espectadores.
baba4 Una mujer desbordada por su hijo, viuda tras la muerte accidental de su marido, intenta compaginar como puede su vida profesional, personal y familiar. Un libro infantil introducirá en la casa a un monstruo (muy próximo de los asesinos de la época del impresionismo alemán) que agitará mentes, cuerpos y mentalidades. ¿Reflejo de su frustración? ¿Materialización de su dificultad para relacionarse con su hijo?
baba5Excelente primera película que, en lugar de grandes discursos, se reduce a optar por lo más sencillo y complicado al mismo tiempo: asumir sus propios miedos u obsesiones. Alimentarlos incluso, siempre y cuando los hayamos amaestrados y colocados en el lugar adecuado, previamente. Un consejo tan productivo y sabio, como ver esta película en cuanto se estrene.

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