Loving Vincent, Polonia 2017

La técnica de la rotoscopia tiene una larga tradición en la historia del cine. Este procedimiento de animación consiste en filmar personajes reales sobre decorados, fondos o pantallas verdes y luego pintar o insertar los dibujos, para conservar la naturalidad de movimientos o las expresiones de los actores.De una larga tradición que comienza con los dibujos animados de Cab Calloway y Betty Boop en el inicio de los años 1930, Walt Disney en 1937 en Blancanieves y los siete enanitos, los sables de luz de La guerra de las galaxias en 1977, hasta llegar a su evolución actual en 2008 (una mezcla de cortes clásicos de animación y 3D de Yoni Goodman) en la película, Vals con Bashir.Loving Vincent es un prodigio de animación en un trabajo de titanes. 62450 planos de la película pintados al óleo a mano por 91 artistas, realizados en los estudios Loving Vincent (situados en Polonia y Grecia) que recrean 94 cuadros enteros y otros 31, parcialmente, del gran maestro Vincent Van Gogh (de los 377 previstos al inicio del previsto).Si en un primer momento, el proyecto de esta película iba a ser un cortometraje, la historia y toda la riqueza visual de la obra del mítico pintor, la han llevado a convertirse en un largometraje, que ya ha sido nominada a la mejor película de animación de los Premios de Cine Europeo de este año. Hipnótica visualmente desde sus primeras imágenes, sus directores, Dorota Kobiela y Hugh Welchman, no han dejado de lado una intriga que complemente esta verdadera odisea de animación. Inspirada de las cartas de Theo a su hermano, Vincent Van Gogh, los cineastas han imaginado que el hijo del cartero del pueblo donde vivía el artista tiene que entregar la última misiva de Vincent a su hermano en París.Un viaje en el que se va visitando la capital parisina y la última residencia del pintor en Auvers-sur-Oise, y toda la galería de personajes que le rodearon: el marchante del artista, su médico, la posadera, sus conocidos. Un misterioso que se añade a la biografía del maestro al plantear, brillantemente, si la muerte de Van Gogh fue suicidio o asesinato. Sin duda, la película de la animación del año y pieza clave para entender la evolución de este apasionante género.

En este rincón del mundo, Japón 2016

Tras el arrollador éxito de Your name, la muy valiente distribuidora Selecta Visión ha decidido continuar en su línea de presentar lo mejor del manga y la animación para los, cada vez más numerosos, fieles seguidores de este género. De su mano nos llega otra joya del cine japonés y no hay excusa para perdérsela.En este rincón del mundo, de Sunao Katabuchi, premio a la mejor película de animación de la academia japonesa de 2016 y premio del jurado en el prestigioso festival de Annecy, que adapta a la gran pantalla el manga de 2008 de Fumiyo Kôno, se estrena incluso antes en nuestro país que en Francia.Impresionante por su belleza y su suave poesía, la historia de su protagonista, Suzu, es una brillante saga familiar que se adentra en territorios poco explorados por este género, la guerra del Pacífico y sus consecuencias en la población civil.Suzu es una eterna soñadora que afronta la vida desde su lado más dulce, pese a los terribles eventos que tendrá que sufrir. Originaria de un pueblecito de Hiroshima, En este rincón del mundo, narra su vida desde mediados de los años treinta hasta los noventa. A sus 18 años recibe una propuesta de matrimonio de un joven que vive a 20 kilómetros de su pueblo natal.Tras aceptarla Suzu se traslada con su nueva familia en el año 1944, inicio de un periodo marcado por la guerra, las privaciones, la escasez de alimentos y un drástico racionamiento, la protagonista no deja de ver el mundo con su ensoñadora fantasía que la traslada en permanencia, en un mágico momento de la película (un ataque aéreo que ella transforma en un cuadro en movimiento), hacia el dibujo y el color, su pasión preferida.           En este rincón del mundo aborda temas delicados, la pérdida de los seres queridos y un mundo en guerra, con un permanente toque de nostalgia, una paleta de colores hipnóticos, múltiples personajes y variadas peripecias para mostrar un indudable optimismo frente a las peores circunstancias. Un intenso y soñador fresco novelesco de la reciente historia japonesa y una delicia para los ojos del espectador.

Your Name, Japón 2016

El realizador Makoto Shinkai parece que convierte en oro todo lo que toca. Antes del estreno en su país, en junio de 2016, el cineasta publicó la historia en versión novela. Exitazo y más de un millón de ejemplares vendidos. Dos meses después el film arrasa en taquilla y se convierte en una de las cinco películas de animación más vista de las salas de cine japonés.Hasta la banda sonora del inspirado grupo Radwimps se sitúa en los primeros puestos de la lista de lo más escuchado. Y nosotros, gracias al festival de San Sebastián, la pudimos apreciar, disfrutar y enamorarnos de ella el septiembre pasado. Lógico puesto que se trata de una verdadera joya de animación.   Su director se inspiró de unos hermosos versos de Ono no Komachi, una poetisa del siglo X. “Ha aparecido en tus sueños porque has pensado en él. Y si hubieses sabido que era un sueño, no te hubieses despertado”. Un inicio que marca las constantes de un cineasta inspirado por las contradicciones: realidad e imaginación, sueño y conciencia, ciudad y naturaleza, presente y pasado, muerte y vida…Dos jóvenes, que ni se conocen ni viven cerca, descubren que, durante el sueño, sus vidas se intercambian y cada uno vive la del otro. Con todo lo que implica: una chica y un chico, la gran ciudad y un pequeño pueblito de una isla, la más moderna actualidad frente a la conservada tradición. La destreza de Makoto Shinkai para abordar con tanta habilidad y brillantez tantos temas y desarrollarlos tan limpiamente no deja de sorprender desde su inicio.En todo momento, pese a las distorsiones que se producen en el espacio y en el tiempo de la narración, la película es de una irreprochable claridad. Aquí no hay lugar para la confusión sino para la emoción, la ternura y la intensa belleza de unos paisajes que cortan el aliento.No hay excusa para no ir a ver Your name. El cine de animación ha dejado desde hace tiempo de buscar su público entre los más jóvenes. Your name es una película para todos. Sobre todo para los que buscan imágenes espectaculares con una sólida historia detrás. El impresionante e imprevisible final es para ver en bucle a diario. Ojala todo el cine de ficción tuviese tanta calidad como Your name.

Unicorn Wars: Alberto Vázquez comienza su nueva batalla en el Cartoon Movie de Burdeos

Tres días para acelerar el montaje financiero de la película, buscar distribuidores internacionales y llamar la atención, entre los 55 proyectos seleccionados este año, Alberto Vázquez y su equipo de coproducción (del lado francés, Autour de Minuit y Schmuby Productions, y por nuestra parte, Uniko y Abano Productions), no van a tener mucho tiempo libre estos días.Burdeos ha logrado que la celebración de Cartoon Movie (creada en 1999 en Alemania y que ya llevaba 7 años en Lyon) se traslade a la ciudad. La próxima construcción de la Cité Numérique (que destinará 1500 metros cuadrados, a un sector tan dinámico que ha visto crecer el número de empleos en estas industrias creativas un 20 % entre 2009 y 2015, alcanzando 5.000 empleados), también ha tenido mucho que ver, así como el creciente número de productores de animación (entre otros ejemplos, O menino e o mondo, también se finalizó en Burdeos).De la Cartoon Movie han salido varios César y nominaciones a los Óscar (el último ejemplo, La vida de calabacín). Un encuentro profesional que cuenta con 750 participantes de 40 países y que ha logrado que decenas de sus proyectos sobrepasen la barrera de un millón de entradas en taquilla, sólo en Francia.Y es que una película de animación cuesta muchísimo, en talento, tiempo y dinero. Varios millones de euros incluso para un formato estándar de largometraje. Thibaut Ruby, de Schmuby, afirma que, de media, hace falta un día de trabajo para crear un segundo de animación. O sea, unos 4.800 días para una película de 80 minutos, sin contar creación de decorados, sonido, doblaje…De lo presentado en esta edición se nota una clara tendencia a abordar, con valentía y mayor frecuencia, el mundo adulto con temas delicados y candentes: los abusos sexuales de Awakening Beauty, el franquismo de Josep (sobre el diseñador Josep Bartoli) o la censura de las películas surrealistas en Buñuel in the Labyrinth of the Turtles (que sufrió el director tras la proyección de La edad de oro).Por supuesto también se espera a los grandísimos: Wolfwalkers, de Tomm Moore (tras su sublime La canción del mar), Zombillenium, adaptación del comic de Arthur de Pins, o Calamity, a childhood of Martha Jane Cannary, lo nuevo de Rémi Chayé  (Tout en haut du Monde).Tres días muy animados que nos invitan a soñar, y que gracias al juego de las coproducciones, nos animan a imaginar a Alberto Vázquez, en 2019, recogiendo un César a la mejor película de animación.Unicorn Wars, la guerra inmemorial entre ositos militares y unicornios, en la que el soldado Celestino estará dispuesto a  todo para obtener la sangre de las mitológicas criaturas, con el fin de conservarse eternalmente joven y bello, como lo predice el nuevo libro de la religión. Un artefacto de alto voltaje en las manos del talentoso cineasta y coleccionista de Goyas de la academia. Ganas, ganas, ganas…

Animación francesa: Ballerina, La jeune fille sans mains, Louise en hiver y La vida de calabacín (Ma vie de courgette)

Dado que el año ha comenzado bien animado con La ciudad de las estrellas, lo mejor será continuar con un buen ritmo que nos lleve hasta la primavera. Para ello, nada mejor que una buena dosis de la mejor animación francesa, con un ligero toque suizo, para no perder el movimiento instalado en el 2017.bal1Una de las características más importante de este fértil género francés es su inmensa variedad y un constante riesgo asumido, que no para de añadir pepitas de oro deslumbrantes, a su ya extensa filmografía de los últimos años. Hay de todo y para todos los gustos, pero sobre todo, para los más exquisitos.bal2Desde el más puro estilo americano de los clásicos de Disney y Dreamworks (cuerpos estilizados de grandes cabezas que permiten resaltar las expresiones de los personajes, superación personal llena de obstáculos, encarnados por temibles enemigos, y decorados suntuosos que invitan al sueño), como en Ballerina, hasta trabajos que rozan la abstracción en una narración adulta llena de sutilezas, como en La jeune fille sans mains (La joven sin manos).jfsm1Ballerina con su historia tan bien contada, una protagonista a la altura -una huérfana fugitiva-, un decorado perfecto -el París de 1879 en plena construcción de la torre Eiffel-, dos galanes que se disputan su atención –el moreno y el rubio, of course-, y toda una coreografía realizada por una estrella de la Ópera de París, Aurélie Dupont, hace que sus directores, los dos Eric, Summer y Warin, utilizando la técnica de la stop-motion mezclada con el keyframe –reconstitución a partir de momentos claves de los movimientos-, no defrauden, en una película que podría ser la última hija legítima de Disney.jfsm3Pero cuando la animación se escapa de los caminos más trillados se produce el verdadero estallido y aparece la magia. La jeune fille sans mains, del impresionante realizador, Sébastien Laudenbach, se inspira de una obra de teatro del Olivier Py y del cuento de los hermanos Grimm, como es en realidad, duro, cruel y adulto. Un molinero vende su hija al diablo, y si bien ella logra escapar, no consigue salvar sus manos.jfsm4Lo impresionante y cautivador de la película es la técnica empleada por el director. Enteramente pintada en un cuaderno trasladada a la gran pantalla, la película es una sucesión de colores, dibujos, líneas y diseños, que se van creando ante los ojos maravillados del espectador. Tan hipnótica como arriesgada.vc1Desde septiembre ya hablábamos de La vida de calabacín, una verdadera obra maestra del género que representa a Suiza en los Oscars 2017 en la categoría de mejor film en lengua extranjera, excelente apuesta que ya ha dado su fruto, al lograr colarse entre las nueve preseleccionadas para el anhelado galardón.vc2Ganadora del premio en Angoulême en agosto de 2016 y también premio del público en el festival de San Sebastián, la adaptación de libro de Claude Barras es una verdadera delicia. 250 creadores de marionetas, captadas en stop-motion, para narrar la tierna historia de un niño de 10 años que acaba en un orfelinato, tras la muerte accidental de su madre, no parece el tema más apropiado para este género, pero cuando se disfruta de esta joya es impensable imaginar otro formato más adecuado.vc3Su director, Claude Barras ha contado con la ayuda inestimable de otra realizadora en el guión, Céline Sciamma (Tomboy, Bandes de filles), que sabe contar el mundo infantil y juvenil con una equilibrada y poética medida del dolor, la angustia, las frustraciones y las alegrías de una edad, en muchas ocasiones, ingrata. No sería de extrañar que La vida de calabacín se impusiese en su carrera de los Oscars situándose entre las cinco últimas seleccionadas. El final es más imprevisible frente a la demoledora Land of mine (Bajo la arena). lh2Y por último, si bien al mismo nivel de inspiración, creatividad y poesía visual, Louise en hiver es una de esas películas que marcan al espectador. Último trabajo de Jean-François Laguionie, que se situó en 2011 en el segundo puesto de nuestra particular lista de los mejor del año, con Le tableau, vuelve a acertar en con este retrato intimista, plagado de referencias autobiográficas, emotivo y arrebatador con su suave nostalgia.lh1Louise, abuela de vacaciones en el norte de Francia, pierde el último tren de regreso a París. Sola en su pueblo de vacaciones decide convertirse en el propio Robinson Crusoe de su pasado. Acompañada de un perro que hará las veces de Viérnes, la película es como un verdadero ensueño que hipnotiza al espectador. lh3Delicada, romántica, maravillosamente dibujada y coloreada (una gama de pasteles de influencia impresionista), es otra muestra maestra de un género que impresiona por su variedad y calidad.

A %d blogueros les gusta esto: